¡Que grande estás!

Has crecido, no sé ni cuándo ni cómo, pero lo has hecho.
Hoy ya no eres ese pequeño ser humano por quien debía velar en todo momento.
¡Oh, cuánto has crecido! Ya no tengo que enseñarte cada cosa porque has crecido tanto que ya caminas por senderos por los que yo ni he caminado.
¡Y vaya!, cuanto cuesta asimilar que ya ha pasado tu infancia, 
¡Y vaya!, como me da miedo que al alejarte de lo que conozco ya no sea capaz de ayudarte.
Y ante todo, ¡vaya! que alegría me da verte florecer, madurar y caminar con la cabeza en alto por el camino que has elegido.

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Los ojos de mi princesa

Los ojos de mi princesa
Por Carlos Cuauhtémoc Sánchez, 303pp

Creo que esta será el ultimo libro que relea de aquellos que leí originalmente en mis 16 o antes, por lo menos por un tiempo. Después de todo, ya he comprobado lo mucho que mi visión ha cambiado con los años, y a este paso terminaré mancillado los lindos recuerdos que tengo de aquellos libros que me acompañaron en mi adolescencia.

Los ojos de mi princesa, un libro que leí a los 15 o 16 años, y que revolvió mis emociones de manera intensa, pero que en esta ocasión no logró despertar en mí ninguno de los sentimientos de ese entonces.
Cuenta la historia de José Carlos al enfrentarse a su primer amor, que para su consternación resulta no ser correspondido. Y mientras lo vemos luchar por conquistar a su adorada Sheccid, la vamos conociendo y comprendiendo los secretos que oculta detrás sus hermosos ojos.
En esta ocasión, en lugar de tildar de tierno y romántico el amor de José Carlos por Sheccid, me pareció insano. Él idealizó a esa chica por completo, y no es esto lo que me parece más inquietante (creo que es bastante común que las personas idealicen a su primer amor), sino el hecho de que aún con el paso del tiempo él se negara a abandonar su ilusión.
Pienso que está bien como literatura juvenil. Y tal como dice en la introducción, las enseñanzas del libro pueden ser apreciadas aun en estos tiempos a pesar del marco temporal en que se desarrolla la historia. Los problemas no difieren mucho de aquellos a los que se enfrentan los adolescentes hoy en día.

Insiste en ser llamada una novela romántica, pero a decir verdad no siento que encaje del todo en esa categoría. Me parece que en ciertas ocasiones forzaba las lecciones que buscaba transmitir y llegaba a parecer un libro de texto académico, quitando el romanticismo a la historia. Además me parece que contiene más citas y material de otros autores de lo que era necesario, Aunque esto en ocasiones resultaba adecuado para mostrar el amor de José Carlos por la poesía y por declamar, en ciertos puntos resultaban agotadores, Y contribuía a dar el sentimiento de que más que estar leyendo una novela estaba recibiendo catedra.

Escribir es una forma de desahogarse sanamente cuando la sed nos invita a beber agua de mar. (Cuauhtémoc, 2004)

Y no me malentiendan, siempre he considerado que las lecciones en los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez son excelentes e invaluables para todos los que atraviesan sus años de adolescencia, creo que podría dar las lecciones de manera más sutil.
Algo que sí me gusta mucho de la historia es que Sheccid se mantiene fiel a su personaje, y que el autor no la fuerza a convertirse en la imagen idealizada que tiene José Carlos, aún cuando esto signifique la decepción del chico.

En general creo que la novela está bien, y qué es en definitiva un libro que debe estar entre las lecturas de todo joven.

Veronika decide morir

Veronika decide morrer
por Paulo Coelho

La joven Veronika de 24 años ha decidido que es hora de poner a fin a su vida. Tiene todo lo que cualquiera desearía, pero aquello no logra satisfacerla. Ha tomado la decisión, ahora solo debe poner su plan en acción y esperar que todo salga bien.

Este es el segundo libro que leí de Paulo Coelho, mi favorito entre los suyos y uno de mis favoritos de todos los que he leído.
Los personajes me gustan y creo que más que agradarme como individuos, el asunto es que puedo comprenderlos.

También me parece que Coelho hizo un excelente trabajo retratándolos.

Me encanta de este libro las razones de Veronika para decidir morir, o mejor dicho, la falta de ellas. Se ve mucho en las historias sobre suicidios que la persona lo hace por una causa especifica, por algún hecho traumatico que sufrió o algo por el estilo, pero creo que eso es buscarle una explicación fácil, y estas cosas no siempre lo tienen.
Me encantan los razonamientos de los «locos» y como estos pueden aplicarse a quienes no padecen de diagnósticos de enfermedad mental, sino simplemente a la vida.
He leído este libro dos veces y  en ambas ocasiones me ha parecido grandioso.

Aunque debo admitir que el final no es muy de mi agrado. Pero esto no es suficiente para empañar lo mucho que me gusta el resto del libro.

¿Qué pasó con Veronika?

Tras mi reseña a «Revancha de Amor» caí en la cuenta de lo mucho que pueden los años y las vivencias cambiar tus perspectivas de las cosas, por lo que me propuse releer libros que he leído hasta la fecha (seré realista, no voy a leerlos todos, y desde ya dejo fuera de esta practica la novelas rosas de Harlequin, aunque puede que se sume alguna que me haya gustado mucho), y ver cómo han cambiado mis impresiones sobre estos desde la Haidelis que no le encontraba falla a nada, hasta la Haidelis de hoy.
Al acercarme a mi colección de libros, tan pronto lo vi, supe cuál sería el primer elegido para esta «ola de relectura», y probablemente se deba a que he estado medio gloomy en estos días y sentí que el libro iría a un paso adecuado para mi humor.

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Tengo tu número

Tengo tu número
Por Sophie Kinsella, 576pp
Acabo de terminar de leer esta novela y he decidido no perder tiempo para escribir mi opinión sobre la misma.
Luego de que una amiga compartiera conmigo un pequeño fragmento de uno de los párrafos del libro, no pude resistirme a las ganas de leerlo, y solo una hora después ya lo había comprado y empezado a leerlo. Cosa de la que no me arrepiento en lo absoluto.
En esta tenemod a Poppy Wyatt, una fisioterapeuta de 29 años que está a punto de casarse con el maravilloso Magnus Tavish. Pero los problemas empiezan cuando a solo días de su boda pierde su extremadamente caro e importante anillo de compromiso. Las cosas se vuelven más complicadas cuando roban su teléfono celular. Por suerte para ella encuentra un teléfono móvil en el bote de basura y decide apropiárselo. Y se mantiene firme en esa idea aún cuando el dueño ha aparecido para reclamarlo. Así se origina una divertida historia de enredos durante la búsqueda del anillo, la extraña relación que se desarrolla entre ella y Sam, el dueño del móvil que ha decidido quedarse y otra serie de situaciones inimaginables que se unen a estas. ¡Y todo eso mientras intenta sacar adelante una boda!
La novela representa una lectura amena e hilarante. Durante la primera mitad de la misma prácticamente no pude parar de reír. Mi diagnostico personal es que la protagonista está completamente loca, y es precisamente por esa razón que no deja de meterse en cada absurda situación a medida que avanza la historia.
Empezando por su muy trastornada lógica, es decir, ¿te encuentras un celular en la basura y te apropias de él? Yo en lo personal no metería mi mano al contenedor de basura por nada, y aún cuando fuese capaz de hacerlo, si viese un teléfono móvil en él, asumiría que está dañado o de alguna manera me involucraría en un grave delito por lo que seguiría mi camino sin siquiera mirar dos veces. Por otro lado, si lo hubiese tomado y compruebo que funciona, mi primera opción no sería decir: ¡Bien, tengo celular nuevo! Conociéndome lo devolvería al contenedor y me iría, para nada querría verme involucrada con ese aparato, es que la verdad no se me ocurre ninguna razón legal por la que alguien arrojaría un teléfono móvil a la basura, ni siquiera la justificación dada en el libro. Y encima, si lo tomé, funciona y por alguna bizarra razón decidí llevarlo conmigo, si el dueño del aparato aparece y pide que le sea devuelto no lo dudaría un instante y lo entregaría. Pero como ya mencioné lo trastornada que está la lógica de la protagonista, habrán entendido que ella no hizo nada de lo que yo hubiese hecho.
Y para sumarse a eso, carece de respeto por la privacidad ajena, aunque le concederé que al menos tuvo una especie de lucha interna antes de ceder del todo ante el irrespeto.
¡¿Y qué decir de Sam?! O tiene el corazón más blando sobre la tierra o es un completo idiota. ¿Quién en su sano juicio deja un móvil de su empresa con un completo desconocido? ¿Acaso no puede haber allí información confidencial de la empresa? No puedo creer que se dejara convencer tan fácilmente, después de todo esa desconocida tendría acceso a información privada sobre él. Aunque supongo que no vio el gran problema ya que es la misma información que comparte con su secretaria.
La novela fue muy entretenida, y aunque la cantidad de cosas que le pasaron a Poppy en tan solo unos días son casi imposibles de extrapolar al mundo real, eso es lo que hace la historia interesante.
Está narrada en primera persona y debo decir que los pensamientos de Poppy son de lo más divertidos.
Los personajes son muy entretenidos. Tenemos a la protagonista loca que ya mencioné, Poppy; al empresario demasiado confiado para su propio bien, Sam; a la amiga maternal, Ruby; a la ami-enemiga Annalise; la organizadora de bodas con complejo de novia, Lucinda; el novio que evidentemente se quiere más a sí mismo, Magnus; el adolescente atípico (para mejor), Felix; los suegros extravagantes, Wanda y Antony Tavish; los hermanos de corta aparición pero sin duda agradables, Tom y Toby; la ayudante torpe, Clemency; la exnovia con unos cuantos tornillos sueltos, Willow; y otros personajes secundarios de apariciones cortas pero sin duda memorables.

Uno de los puntos claves en el desarrollo de la novela es el intercambio de mensajes entre Sam y Poppy, y la invasion descarada a la vida privada del uno hacia el otro.

No sé si la amo. No sé si ella me ama … Todo lo que puedo decir es, ella es todo lo que pienso. Todo el tiempo. Ella es la voz que quiero oír. Ella es el rostro que yo espero ver  (Kinsella, 2013).

Me gustó de la novela que no se hace tediosa, es una lectura relajante con personajes bien estructurados que se apegan a su descripción original durante toda la historia. Me gusta que hay continuidad, cada acción a la que se le dedicó una mención tuvo una reacción que no fue pasada por alto. También me gustó mucho la forma en que se manejo la relación de Sam y Poppy, la atracción estuvo allí pero se mantuvieron dentro del limite de lo que era lo lógico dado las circunstancias en las que se desarrollaba la historia.
No me gustaron ciertos rasgos de la personalidad de la protagonista, como su complejo de inferioridad y su incapacidad para decir lo que realmente pasaba por su cabeza, También encontré desconcertante el tiempo de relación entre ella y Magnus, y que ya estuviesen preparando una boda, pero más que nada el que él le propusiera matrimonio a solo un mes de relación y ella dijera que sí. Sé que los matrimonios rápidos no son algo tan extraño en la vida real, y que algunos pueden haber llegado ser exitosos (no tengo conocimiento de ninguno para estar segura de esto), pero lo cierto es que no creo que en tan solo un mes hayas conocido a una persona lo suficiente como para estar segura de que quieres pasar el resto de tu vida a su lado. Sinceramente creo que ya es hora de dejar de insistir en eso del amor a primera vista, que aunque exista (lo que no creo), pienso que se necesita más que solo amor para que una relación funcione. Por lo mismo me  hubiese gustado que la novela se desarrollara con un espacio de tiempo más amplio, aquello hubiese hecho más creíble el ultimo intercambio de mensajes del libro.
No es la más romántica de las novelas, pero es definitivamente una historia entretenida con una interacción muy graciosa entre los personajes principales.

Te invito a una fiesta

Con la soledad como su única compañía se siente menos sola que en esa habitación atestada de gente. 

Un lugar lleno de personas que hablan un idioma que ella no conoce llamado Risas, y portan una vestimenta extraña llamada Sonrisa. Tienen un aroma extraño, un perfume llamado Felicidad.
Camina entre ellos, los escucha hablar de algo interesante, le llaman Sueños. Todos desean encontrar un gran tesoro, un tal nombrado Amor. Bailan una música nueva, con ritmo de algo denominado Placer. Y gozan ante la idea de algo que a ella le aterra, le dicen Vida.
Mientras va avanzando tropieza, choca contra algunos, todos la miran, y en sus miradas hay algo que sí reconoce, es decepción. Y sus miedos crecen, ahora entiende menos y las cosas son cada vez más extrañas. Empieza a olvidar los nombres que acababa de aprender, ahora sabe menos que a su llegada.
Y apura el paso, quiere cruzar el lugar más rápido, salir de allí, de esa habitación llamada Mundo. Y ya no camina, corre. Pero es más torpe, sigue chocando con aquellas personas, y cada vez es más fácil para ella reconocer la decepción.
Nadie dice palabra, solo la observan en silencio mientras sus pasos
se vuelven más erráticos. Y de pronto correr es difícil, está cansada, y ha olvidado caminar, por lo que se arrastra. Y ya nadie la mira, ahora le muestran su otra cara, con esfuerzo recuerda el nombre que le han dado, se llama Espalda.
La habitación parece no tener fin, y su vestido está arrugado de tanto arrastrarse, se lamenta, es de marca, una famosa, llamada Tristeza. También se ha llenado de sucio, uno muy dañino, desesperación le dicen. Y sus uñas, que habían estado pintada del esmalte dolor, ya se han roto, de tanto estar arañando el suelo. Pero cree que ha valido la pena, está llegando, ya puede ver la puerta, lleva su nombre tallado en la oscura madera, Muerte pone.
Con dificultad se pone de rodillas al llegar a ella, y toma el pomo, y respira, y de sus narinas sale un viento diferente, resignación parece.
Trata de abrir la puerta pero alguien sujeta su mano, levanta la mirada para ver de quien se trata, no la reconoce, no la había visto antes, está persona se inclina y se presenta, es amable, dice llamarse Esperanza.

Revancha de amor

Revancha de amor
Por Virginia Henley, 413pp
 ¡Ah! Que nostalgia me ocasiona el hablar de esta novela.
La he leído incontables veces (en su portada se evidencia el paso de los años y la cantidad de veces que ha sido manoseada)
Mi historia con «Revancha de Amor» se remonta a poco más de 10 años atrás, cuando era una curiosa jovencita que acababa de descubrir las novelas románticas. Está puede considerarse oficialmente como la primera novela romántica que tuve en mis manos y que no era parte de una revista. Y la leí a escondidas dado que sabía que a mis cortos 12 años mi madre, quien era la propietaria, no me permitiría leerla.
Es gracioso, mi abuela había regalado ese ejemplar a mi madre, pero ella nunca lo había leído, solo estaba en el librero esperando a que yo diera con el. ¡Que buena suerte la mía al haberla encontrado! Quizás de no haber sido por ella no me hubiese enganchado de lleno a la lectura.

Mujer tenías que ser para buscar siempre un motivo para abreviar el placer de un hombre (Henley, 1997)

Esta novela nos introduce en un romance que se desarrolla, no solo en un tiempo de discrepancias entre las naciones de nuestros personajes principales, sino entre sus respectivas familias.
Las primeras paginas te hacen enamorarte de Sean O´Toole y su familia, mientras te hacen compadecer a Emerald Montague y a los suyos. Yo en lo personal no creo en el amor a primera vista, creo que se necesita algo más que una primera mirada para catalogar un sentimiento amor, por eso nunca he compartido el afán en las novelas románticas de enamorarse en tan solo unos segundos. Sí, hay atracción, y hasta puede llegar a haber una conexión diferente, pero no considero que deba ser llamado amor. Por esta razón lo que ella define como amor en su primer encuentro, y lo que todos a su alrededor parecieron asumir como tal con solo verla sonrojarse, yo le considero un encaprichamiento de una jovencita de 15 años que vivía reprimida por un padre tirano. Aunque puedo entender el que ellos le definieran diferente, después de todo nos encontramos ubicados en un tiempo en el que los matrimonios eran concertados por fines meramente prácticos y donde las partes involucradas por lo general no experimentaban ningún tipo de emociones el uno por el otro.
Estos detalles no los noté en mi primera lectura, quizás precisamente por la inocencia de la edad, sino en mis lecturas posteriores. 
La obra es buena, y quizás sea de las mejores opciones para aquellos que se inician en la lectura de novelas históricas, que algunas veces resultan pesadas. No te ves obligada a dejarla por la mitad, al menos yo no lo hecho en ninguna de las muchas ocasiones en que la he leído. Y a pesar de ser en su mayor parte un drama centrado en la venganza podremos encontrarnos con situaciones divertidas que evitan se vuelva demasiado tediosa.
En mis años de lectora novata nunca le encontré una pega, de hecho en esos primeros años, casi todo me parecía perfecto, pero tras haber tirado muchas paginas a la izquierda, tras haber refinado mis gustos, y tras haber madurado, no pude evitar notar aquellos pequeños detalles que quizás no la hagan la mejor opción para los lectores más críticos.

La historia se narra de una manera amigable con el lector, fácilmente entendible y que no resulta pesada. No da muchas vueltas para desenredar la trama, los problemas se resuelven en un tiempo prudente, por lo que no se vuelve interminable. Pero un detalle que en mi opinión no juega a su favor es que es predecible. No hay ningún cambio sorprendente a medida que avanza la lectura. Nada que pueda decir que no me lo esperaba, y no solo por el hecho de haberla leído muchas veces, realmente no hay secretos para mí como lectora, por lo tanto no hay nada que la autora pueda sacarse de bajo la manga para cambiar el curso de la historia que ya predije.

Al diablo contigo, Joseph. Si quieres oír la melodía, tendrás que pagarle al maldito gaitero (Henley, 1997)

Algo que me gusta mucho de está novela son los personajes. Unos se aseguraron de dar el toque de humorístico a la historia, como la atrevida Kate Keneddy y la alocada tía Tara. Sean y Emerald me permitieron vivir a través de ellos un interesante romance. Willian Montague y Jack Raynolds me irritaron hasta más no poder. Y casi todos me hicieron compadecerlos, el destino de Joseph O´Toole que pudo haberse evitado de haber escuchado las palabras de su hermano, el pobre Shamus O´Toole, que prácticamente perdió a toda su familia de un tirón y solo pudo hundirse en la autocompasión y el odio, el mismo Sean que tuvo que enfrentar cosas que no hizo nada para merecerse, la lamentable Emerald que tuvo la desdicha de sufrir solo por haber nacido en la familia en que lo hizo, y hasta William Montague que a la hora de perderlo todo no pudo hacer más que sacar a relucir su patético ser.

Haz siempre lo más conveniente y nunca te equivocarás demasiado (Henley, 1997)

Algo que no puedo dejar de mencionar es que en cierta forma la parte de la venganza de Sean que incluye a Emerald no tiene mucha lógica. Digamos que en parte pudo haber herido el orgullo de esos hombres su accionar, pero a la larga su venganza estuvo dirigida todo el tiempo a ella, pues viese como se viere, la única que realmente sufría con todo aquello era ella.
Y aunque al final ella intentó ser firme y voluntariosa, me pareció decepcionante que Emerald realmente nunca hizo gala de ese «fuego de rebelión» que en los primero capítulos se insinúo que poseía.
Francamente no creo que sea una mala novela, pero sí puedo señalar que tenía potencial para ser mejor.

No estoy cambiando…

Un segundo, un minuto, un momento.
Una sonrisa, una mirada, una caricia.
Un hola, un adiós, un hasta luego.
Todo puede definirse en un breve instante. Un simple detalle puede determinar tu mañana.
Pero no es en sí el acontecimiento lo importante, si no el como te enfrentes a este. El como lo veas, lo que signifique para ti.
Las personas somos diferentes, vivimos vidas diferentes, interpretamos las cosas de manera diferente. La seriedad de un problema está definida por quien lo enfrenta, no por quien lo observa.
Por eso los cambios en tu persona, no en los alrededores, son los que tienen realmente el poder de alterar tu mañana, porque solo al transformarte tú evoluciona la manera en que afrontas la vida, solo entonces tu forma de tomar decisiones varía.
Y es maravilloso ver a las personas crecer, convertirse en una versión mejorada de sí mismos. Pero, ¿qué pasa con aquellos incapaces de modificar partes de su ser? ¿Qué pasa con aquéllos que nunca obtienen una mejora en sus perspectivas? ¿Qué pasa con aquellos incapaces de aprender? ¿Qué podrán hacer cuando se enfrenten al mismo problema ante el cual ya erraron una vez?

Lamento no ser perfecta

Lamento no ser la mejor, la número uno, la persona ideal.

Lamento errar, caerme, fracasar.
Lamento no ser quien creías, no ser quien querías, quien esperabas.
Lamento no darte suficiente, darte demasiado, darte nada.
Sí, realmente lamento no ser perfecta, pero más que nada lamento no haber aceptado que no lo soy.
Lamento no saber lidiar con el fracaso y el no intentar aprender.
Lamento herirte pero sé lo volveré a hacer.

Porque lo siento, no soy perfecta y aunque he intentado, realmente no lo puedo ser.

Reto superado:

Para concluir este día de regreso a las redes sociales quiero despedirme hablando un poco sobre mi reciente publicación,¡Qué feliz estoy! Vaya, cuanto me ha costado terminar esta novela, Después de unas tres versiones y haberla empezado una vez más desde cero, me siento tan orgullosa de haberla concluido. Y debo admitir que es gracias a quienes han leído los dos libros de la serie anteriores a este. Si no fuese por aquellos que me contactaron para hacerme saber que estaban a la espera de mi novela quizás se hubiese convertido en otro de esos proyectos que dejo inconclusos.Me acosté casi a las 3AM dándole los últimos retoques para poder subirlo a la plataforma de Amazon el día de hoy y cumplir el plazo que prometí a los lectores, pero créanme, cuando una de mis lectoras anunció en la pagina de facebook del libro que ya lo tenía al poco tiempo de que estuviese disponible para la compra, entendí que valió la pena el trasnoche. ¡Que realizada me siento! Uno de mis temores era quedarle mal a aquellos que me han estado apoyando en este proceso,
Anyway, (sí, random english), solo espero que el producto final sea del agrado de aquellos que lo adquieran.
La liberación