La liberación

Solo una cosa ella quería: que él la amara.

Solo una cosa él pedía: que ella se alejara.

Luego de haber hecho todas las cosas que se había propuesto no hacer y tras no ver cumplidas ninguna de las cosas que había pedido, se enfrentaban a una situación que hacía que cualquier problema que hubiesen tenido antes palideciera en comparación.

¿Debía estar feliz cuando el amor de su vida obtenía lo que deseaba en la forma de sus peores temores? ¿Es correcto dejar de lado la sensatez para dar al ser más preciado para ti lo que quiere? ¿Qué se suponía que debían hacer cuando ambos buscaban lo mismo pero sus métodos interferían con el del otro?

Y más importante aún, ¿cómo estar preparados para enfrentar su mayor problema cuando se supone acaban de hacerlo?

“No siempre ver cumplidos tus deseos significa felicidad”

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