TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA | ENFERMEDADES EN LOS LIBROS

DEFINICIÓN:

Los trastornos del espectro autista (TEA) son un grupo de trastornos del desarrollo del cerebro que afectan la forma en que un individuo percibe el mundo e interactúa con otros, también comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos. El término “espectro” se refiere a la amplia gama de síntomas, fortalezas y grados de deterioro que pueden tener las personas que lo padecen (NIMH, 2016).
El diagnóstico del TEA incluye otras afecciones que solían diagnosticarse por separado: el trastorno autista, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otra manera (CDC,2014).
Los trastornos del espectro autista comienzan en la etapa temprana del desarrollo. Los niños suelen presentar síntomas de autismo en el primer año, aunque un número reducido de niños parecen desarrollarse de forma típica en el primer año y luego pasan por un período de regresión entre los 18 y los 24 meses de edad, cuando aparecen los síntomas de autismo (MAYO CLINIC, 2018).
Los estudios realizados han mostrado que entre un tercio y la mitad de los padres de niños con TEA observaron un problema antes del primer año de vida de sus hijos y entre el 80 % y 90 % de los padres detectaron problemas antes de los 24 meses (CDC, 2016).
Las personas que padecen de TEA suelen presentar afecciones comórbidas, como epilepsia, depresión, ansiedad y trastorno de déficit de atención e hiperactividad (OMS, 2018).

SIGNOS Y SÍNTOMAS

Por lo general no hay indicios en el aspecto de las personas con TEA que les diferencien de las personas que no lo padecen, es en el comportamiento, la forma de comunicarse e interactuar con los demás que se identifican la mayoría de los síntomas y signos del trastorno. Y las capacidades de aprendizaje, pensamiento y resolución de problemas de las personas con TEA son variables, yendo desde altos niveles de capacidad a muy bajos.

Algunas de las características que puede presentar un individuo con TEA son:

  • A los 12 meses aún no responden a su nombre.
  • Para los 14 meses no señala objetos para demostrar su interés.
  • A los 18 meses no participa en juegos de simulación.
  • Evita el contacto visual.
  • Dificultad para comprender los sentimientos de otras personas y para hablar de sus propios sentimientos.
  • Retraso en el habla y el lenguaje.
  • Ecolalia (Repetir palabras o frases una y otra vez)
  • Responde a preguntas con respuestas no relacionadas.
  • Dificultad para adaptarse a los cambios pequeños.
  • Intereses obsesivos.
  • Aletear las manos, mecerse o girar en círculos.
  • Sensibilidad sensorial.
  • Preferencia por jugar en solitario.
  • Expresiones faciales apáticas o inadecuadas.
  • Falta de comprensión los límites del espacio personal.
  • Repulsión al contacto físico.
  • Invertir los pronombres.
  • Usar pocos o ningún gesto.
  • Tono de voz monótono, robótico o cantado.
  • No comprender los chistes, el sarcasmo ni las bromas.
  • Hiperactividad
  • Impulsividad
  • Poca capacidad de concentración
  • Agresividad
  • Tendencia a autolesionarse
  • Berrinches ante alteraciones a su rutina
  • Hábitos de alimentación y sueño poco habituales
  • Estado de ánimo o reacciones emocionales poco habituales
  • Poca respuesta al dolor
  • Estreñimiento o diarrea crónicos.
  • Buena memoria visual y auditiva

CAUSAS

No se conoce una única causa para los TEA. Las investigaciones disponibles apuntan sin embargo a la influencia genética y ambiental.

Algunos factores que aumentan el riesgo de un niño de padecer TEA son:

  • Sexo masculino(cuatro veces más probabilidades que las niñas)
  • Otro niño con TEA en la familia.
  • Padecer de otros trastornos como síndrome del cromosoma X frágil (trastorno hereditario que causa problemas intelectuales), esclerosis tuberosa (tumores benignos en el cerebro) o síndrome de Rett (una enfermedad genética que se produce casi exclusivamente en las niñas y que provoca un crecimiento más lento de la cabeza, incapacidad intelectual y pérdida del uso útil de la mano.).
  • Prematuridad extrema (nacidos antes de 26 semanas de gestación)
  • Padres mayores (se necesita más información para establecer una conexión definitiva). (Mayo clinic, 2018)

VACUNAS Y TEA

A pesar de que se ha expandido la creencia de que las vacunas “causan” autismo, lo que ha llevado a muchos padres a optar por no vacunar a sus hijos, ningún estudio confiable ha demostrado que exista una relación causal entre los TEA y las vacunas.
El estudio que desató todo el debate en primer lugar fue retirado debido a que se determinó que el mismo no fue realizado de una manera que le otorgara validez; su diseño era deficiente y los métodos de investigación utilizados cuestionables.

EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de los trastornos del espectro autista resultan difíciles de hacer debido a que no existen pruebas médicas especificas para el mismo. Para hacerlo se recurre a la observación del comportamiento y el desarrollo del niño.
A los 2 años ya se puede realizar un diagnóstico certero, sin embargo muchos no obtienen un diagnóstico definitivo hasta más tarde en sus vidas.
En los niños este diagnóstico se hace en dos etapas: la evaluación del desarrollo, que consiste en evaluar de manera periódica al niño para determinar si está adquiriendo las destrezas básicas acordes a su edad; y la evaluación diagnóstica integral, que revisa de manera minuciosa el comportamiento y desarrollo del niño, y puede incluir evaluación de la audición y la vista, pruebas genéticas, neurológicas, entre otras.
En casos que hagan sospechar la existencia de TEA se remitiría al niño a profesionales de salud especializados, como pediatras del desarrollo, neurólogos pediatras, psicólogos y psiquiatras para niños.
En adultos se dificulta aún más el diagnóstico dado que algunos de los síntomas de los TEA pueden coincidir con los síntomas de otros trastornos de salud mental.

TRATAMIENTO

Si bien no existe una cura para la TEA ni medicamentos para los síntomas principales, existen diferentes enfoques de tratamiento que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los afectados por estos trastornos.
Y lo ideal es iniciar las intervenciones lo antes posible. Las investigaciones muestran que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden mejorar considerablemente el desarrollo del niño. Los servicios de intervención temprana ayudan a los niños desde que nacen hasta los 3 años de edad a aprender destrezas importantes. Los servicios incluyen terapia para ayudar al niño a hablar, caminar e interactuar con los demás (CDC, 2016).

Algunos enfoques de tratamiento son:

  • Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación,
  • Análisis conductual aplicado (ABA)
  • Enfoque basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones interpersonales (DIR)
  • Tratamiento y educación de niños con autismo y discapacidades de la comunicación relacionadas (TEACCH),
  • Terapia ocupacional, Terapia de integración sensorial,
  • Terapia del habla
  • Sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS)

Para aliviar los síntomas de TEA, algunos padres y profesionales de atención médica utilizan tratamientos que están fuera de lo que el pediatra recomienda habitualmente. Estos tipos de tratamiento se conocen como tratamientos complementarios y alternativos. Pueden incluir alimentación especial, quelación, sustancias biológicas o técnicas manipulativas del cuerpo.

DATOS Y CIFRAS DE LA OMS
Uno de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista (TEA).
Los TEA comienzan en la infancia y tienden a persistir hasta la adolescencia y la edad adulta.
Aunque algunas personas con TEA pueden vivir de manera independiente, hay otras con discapacidades graves que necesitan constante atención y apoyo durante toda su vida.
Las intervenciones psicosociales basadas en evidencias, como la terapia conductual y los programas de capacitación para los padres, pueden reducir las dificultades de comunicación y comportamiento social, y tener un impacto positivo en el bienestar y la calidad de vida de las personas con TEA y de sus cuidadores.
Las intervenciones dirigidas a las personas con TEA deben acompañarse de medidas más generales que hagan que los entornos físicos, sociales y actitudinales sean más accesibles, inclusivos y compasivos.
Las personas con TEA sufren estigmatización, discriminación y violaciones de los derechos humanos. Su acceso a los servicios y al apoyo es insuficiente a nivel mundial. (OMS,2018)

Fuentes:
Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo de los CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Trastornos del espectro autista, 2016, https://www.cdc.gov/ncbddd/autism/index.html
MAYO CLINIC, Trastorno del espectro autista, 2019, https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/autism-spectrum-disorder/symptoms-causes/syc-20352928
National Institute of Mental Health, Trastornos del espectro autista, 2016, https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/trastornos-del-espectro-autista/index.shtml
Organización Mundial de la Salud, Trastornos del espectro autista, 2018, https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/autism-spectrum-disorders

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.